"Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." (Mateo 28:18-20, Reina-Valera 1960)
Estas son las últimas palabras de Jesús en el Evangelio de Mateo. No por casualidad, la iglesia las llama la Gran Comisión: resumen la tarea que el Señor resucitado confió a sus discípulos. El texto tiene tres partes claras: una declaración, un mandato y una promesa.
El contexto
La escena ocurre en un monte de Galilea, después de la resurrección (Mateo 28:16). Los once discípulos están allí, y el texto registra algo sorprendente: "algunos dudaban" (v. 17). Jesús no entrega la misión a personas perfectas, sino a discípulos que todavía luchaban con la fe. Esto debería animar a cualquier iglesia que se siente pequeña o sin preparación.
1. La declaración: toda potestad (v. 18)
La misión comienza en Cristo, no en la iglesia. "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra." La autoridad del Señor resucitado no tiene límite de lugar, de pueblo ni de tiempo. Por eso el "por tanto" del versículo siguiente es tan importante: la iglesia va porque Cristo reina. No depende de estrategias, de recursos ni de valentía humana, sino del señorío de Jesús.
2. El mandato: hacer discípulos (v. 19-20a)
En el texto griego, el verbo principal de la frase es "haced discípulos" (*mathēteusate*). "Id", "bautizándolos" y "enseñándoles" son formas que acompañan a ese verbo central y describen cómo se cumple. La Reina-Valera lo traduce bien: la meta no es solo informar, sino formar seguidores de Cristo.
Id. La misión supone movimiento. Para algunos significa cruzar océanos; para todos, significa salir del lugar de comodidad hacia los demás, empezando por el vecino.
Todas las naciones. La palabra traducida como "naciones" (*ethnē*) apunta a pueblos, y no solo a países. La promesa hecha a Abraham, de que en él serían benditas todas las familias de la tierra (Génesis 12:3), toma ahora forma concreta.
Bautizándolos. El bautismo marca públicamente la entrada del nuevo discípulo en la familia de Dios, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. La misión no termina en una decisión individual; forma iglesia.
Enseñándoles que guarden. No basta con enseñar lo que Jesús mandó; hay que enseñar a *guardarlo*, es decir, a obedecer. El discipulado es un proceso largo, de vida, y no una clase.
3. La promesa: presencia hasta el fin (v. 20b)
"He aquí yo estoy con vosotros todos los días." El Evangelio de Mateo comienza llamando a Jesús Emanuel, "Dios con nosotros" (Mateo 1:23), y termina con la misma promesa. Quien va no va solo. Y la promesa vale "hasta el fin del mundo": la tarea continúa hasta la venida de Cristo.
La Gran Comisión en los otros Evangelios
La misma misión aparece, con énfasis distintos, en Marcos 16:15 (predicar el Evangelio a toda criatura), Lucas 24:46-49 (arrepentimiento y perdón predicados a todas las naciones, con el poder de lo alto), Juan 20:21 (como el Padre envió al Hijo, así el Hijo envía a los discípulos) y Hechos 1:8 (me seréis testigos hasta lo último de la tierra).
Aplicación para la iglesia hoy
- La misión es de toda la iglesia, no de un departamento. Algunos van, otros envían, todos oran y todos testifican donde están (vea el papel de la iglesia local).
- La meta es hacer discípulos, no solo contar decisiones. Eso exige tiempo, relación y enseñanza.
- Los pueblos no alcanzados importan. "Todas las naciones" sigue siendo el horizonte.
- La confianza está en Cristo. Nuestra debilidad, e incluso nuestras dudas, no anulan la autoridad de quien nos envía.
Preguntas para reflexionar en grupo
- ¿Qué cambia en la forma en que su iglesia ve las misiones al notar que el verbo principal es "hacer discípulos"?
- ¿Quiénes son las "naciones" cerca de usted: grupos, barrios o comunidades que todavía no conocen el Evangelio?
- ¿Cómo puede la promesa del versículo 20 animar a quien siente miedo de testificar?
Para profundizar
El tema de la Gran Comisión atraviesa las dos formaciones de SEMIPA. En el Curso Interdenominacional de Teología aparece en la Misiología, la Hermenéutica y Evangelismo y Discipulado. En el Curso de Capacitación Misionera es la base de Fundamento Bíblico, Teológico e Histórico y de Discipulado. Ambos cursos están en Hotmart, con resumen en PDF de cada clase y certificado al final. Las clases y los materiales están en portugués. Vea también qué es la misiología.